Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de clubes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de clubes. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de diciembre de 2007

Gano Milan en Japon

A lo grande, el campeón se recibió como el auténtico Rey de Copas


YOKOHAMA (De un enviado especial).- La página de Internet de Milan es elocuente: "Nadie en el mundo ganó tanto como nosotros, nadie tiene nuestra hambre de victorias", saludó el triunfo en su página oficial el club que es propiedad de Silvio Berlusconi.

Así es: Milan es el conjunto más ganador del mundo, logró 18 conquistas internacionales y postergó a Boca, justo su adversario. Es, también, el primer equipo italiano que se adjudica este título, luego de los lauros brasileños. Es que un equipo europeo jamás se había adjudicado el Mundial de Clubes desde que se disputa en su nueva versión. Milan, entonces, se suma a la lista exitosa de Corinthians, San Pablo e Inter de Porto Alegre.



Tiene Milan, el flamante Rey de Copas, otros lauros personales: logró el desquite ante Boca, el rival que le había ganado en 2003, cuando había caído por penales por 4 a 2, luego del empate 1-1 en los 90 minutos. Todo dentro de un contexto especial, ya que Milan se consagró con mayoría de jugadores que pasaron la barrera de 30 años: Maldini, el emblema, cuenta 39, y los otros: Dida, el arquero, tiene 34. Nesta, un defensor, 31; Seedorf, un estratego, 31; Inzaghi, el goleador, 34, entre los titulares. Y Cafú, que ingresó durante el segundo tiempo, ya cuenta 37. Y se podría mencionar a Ronaldo, otro viejito , al margen por otra lesión. El valor de la experiencia es gigante, ya que Miguel Angel Russo, el DT de Boca, y Martín Palermo, el goleador xeneize, destacaron este punto como la principal virtud del equipo italiano.


El mundo, entonces, está rendido a los pies de Milan, el único Rey. Gennaro Gattuso lo resumió muy bien. "Esto es fantástico para el club, para el grupo, para Italia. Un año y medio atrás era impensable ganar este título. Esto es lo más grande que hay", afirmó. Hubo, también, referencias al partido. "Fue muy difícil. El primer tiempo fue muy equilibrado, los dos equipos jugaron muy bien. En el segundo tiempo prevalecieron la fuerza y la experiencia de Milan. Y con los contragolpes lo pudimos definir", explicó Cafú. El holandés Clarence Seedorf vio el desarrollo de manera parecida. "Boca es muy peligroso, técnicamente ellos son bravos, con mucha calidad. Siempre hay que tener mucha atención. Nosotros tenemos mucho respeto por Boca. Tienen jugadores más jóvenes, pero muy buenos. Milan tiene futbolistas diferentes, más experimentados. Acaso, ésa fue la gran diferencia", expresó el volante, que se hizo acreedor al botín de plata como el segundo mejor jugador del encuentro detrás de Kaká. Es que, más allá del fantástico jugador brasileño, hubo otros factores para lograr esta celebración.

Perdio boca en Japon

chau, chau ,adios ....... lalaala:

YOKOHAMA.- Las miradas congeladas por el frío invierno japonés se derriten ante el hechizo del talento de Kaká. Imposible ignorar al brasileño en lo relativo a creatividad, imaginación, criterio y velocidad. Su sonrisa de nene rebelde lo convierte en un atrevido capaz de ser la peor pesadilla de cualquier rival. Tiene la rapidez escondida en la mente, juega a un toque, explota su pegada mágica y gambetea hasta su sombra .


Desparrama su habilidad con desparpajo y sin temor, con el ánimo y el espíritu de un joven que desea llevarse el mundo por delante con clase y corazón, regando su estampa de crack en cada paso que da. Sería injusto personificar la victoria de Milan solamente en Kaká, de hecho la figura y el dueño del espectáculo con todas las de la ley. Pero el brasileño encontró sus compinches ideales en Clarence Seedorf, eje creativo del equipo italiano, y Filippo Inzaghi, un goleador inoxidable que tocó dos pelotas y ambas terminaron en gol. Boca los sufrió en su punto máximo, hasta cuando les salía lo que ni siquiera querían intentar.


Pero volvamos a Kaká, autor de un gol y con un rol activo en dos. Asombrosamente, en la segunda parte el brasileño se encontró con muchas más libertades de las que se presumía Boca le iba a dar. Con espacios, Kaká carreteaba por el medio campo y despegaba cruzando los tres cuartos de la cancha. Ya en carrera, les era imposible detenerlo a Jonatan Maidana y Gabriel Paletta; los dos centrales xeneizes fueron los que más sufrieron el desequilibrio del N° 22, a pesar de que acertaron en más de un cruce. El reconocimiento para Kaká llega en cuotas: ayer recibió el Balón de Oro por ser el jugador más destacado de la final, y hoy, en Zurich, es un secreto a voces que será galardonado por la FIFA como el mejor del mundo. Si la rentabilidad del millonario sueldo que Milan le paga (5,8 millones de euros al año) se midiera en logros, las finanzas del club italiano pueden sonreír aliviadas.


El triunfo de Milan 4-2 sobre Boca, el verdugo de hace cuatro años en este mismo escenario por la Copa Europeo-Sudamericana, contiene una especie de venganza. Aquella vez la historia se resolvió mediante los penales, muy distinto de lo que sucedió ayer, en una jornada en la que Milan brilló por su inspiración. El equipo italiano dejó a las claras las diferencias abismales entre un fútbol millonario y desarrollado con otro pobre y pasional y que está más preocupado por exportar jugadores que por afianzar proyectos.

sábado, 15 de diciembre de 2007

FICHA DE PARTIDO:

Ropa:
Boca usará su indumentaria tradicional,tal como lo estableció la FIFA en la reunión técnica con ambos clubes realizada el sábado al mediodía. Esto es: camiseta azul con franja amarilla, pantalones azules y medias amarillas. En tanto, el Milan deberá utilizar toda su vestimenta de color blanco.

El árbitro.
Será el mexicano Marco Rodríguez y los asistentes serán sus compatriotas José Luis Camargo y Pedro Rebollar.

Los premios.
El ganador de la final embolsará cinco millones de dólares, mientras que que ocupe el segundo lugar se llevará dos.


El regreso.
Los jugadores se deberán levantar temprano el lunes para llegar con tiempo al aeropuerto de Narita, Tokio, donde a las 12.45 partirá elvuelo 275 de Air France, con destino a París, una de las dos escalas previas a la vuelta a Buenos Aires. A las 17.30 la delegación arribará a la capital de Francia y alas 23.15 tomará el vuelo 405 de la aerolínea francesa rumbo a Santiago,donde arribará el martes a las 9.25.Una hora más tarde se subirá al vuelo 1285 de Aerolíneas Argentinas, para llegar a Buenos Aires a las 13.20.

Se terminaron los ensayos



Se acabó el tiempo de ensayos. Boca cumplió hoy su último entrenamiento antes de la final con Milan del próximo domingo en un clima de tranquilidad, pero con la presión propia de estar en la víspera del partido más importante del año.
En el complejo Kuzukué Field, que queda justo al lado del estadio Internacional de Yokohama donde mañana se jugará el match decisivo, Miguel Angel Russo utilizó la última práctica para probar jugadas con pelota parada y para realizar el ya clásico "picado" de fútbol informal, más que nada para relajar las piernas.


Unas cien personas siguieron los movimientos de los futbolistas xeneizes, mientras que la nota color de la jornada fueron unos hinchas con una bandera con los colores de Bella Vista, el club dónde nació futbolísticamente Rodrigo Palacio.


"Rodrigo, Unión de Bella Vista está con vos", rezaba la leyenda que emocionó al ex delantero de Banfield. Palacio se acercó hasta la reja que seprara el campo de práctica de los simpatizantes y dialogó unos minutos con ellos.
A pesar de que existe la posibilidad de que el encuentro ante los rossoneros se defina por penales (antes habrá un tiempo suplementario de treinta minutos), el equipo de Russo no ensayó tiros desde los doces pasos.


Kaka enteno, aparte pero igual jugara

YOKOHAMA, Japón (AP).– La larga espera rumbo a la final de mañana tuvo un evento inesperado en la práctica de Milan. El brasileño Kaká se entrenó en solitario hoy a causa de una dolencia en la uña. Sin embargo, no tendrá problemas para estar en la definición del Mundial de Clubes ante Boca, que se disputará mañana a las 7.30, hora de la Argentina. El flamante Balón de Oro hizo ejercicios físicos, pero no participó del partido informal en el complejo del club Yokohama Marinos de esta ciudad. "Kaká esta muy bien, molesto, pero jugará sin problemas", dijo el técnico Carlo Ancelotti. El brasileño sufrió la rotura de una uña en la semifinal anteayer ante Urawa Red de Japón y simplemente la decisión fue no exponerlo a un golpe involuntario.





El volante por nada del mundo se perdería el partido, ya que de ganar su equipo, alcanzaría el récord del holandés Marco Van Basten, quien en 1989 ganó la Liga de Campeones, la Supercopa Europea, la Intercontinental -ahora reemplazada por el Mundial de Clubes- y además también recibió el Balón de Oro al mejor jugador de la temporada. Otro que practicó por separado es el defensor Alessandro Nesta con un golpe, pero en principio tampoco se perdería la final.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Se vuelven a enfrentar


Se esperaba. Los aficionados japoneses se frotaban las manos con sólo pensar en la posibilidad de volver a ver en acción a dos de los equipos que más títulos han sabido cosechar en el ámbito del fútbol internacional: Boca Juniors y AC Milan, grandes animadores de los últimos años, definirán la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007.
Y el duelo, esta vez, tendrá un condimento especial: ambos equipos ya se han enfrentado en la misma ciudad hace apenas 4 años. El 14 de diciembre de 2003, para ser más exactos, Boca y Milan definieron la Copa Toyota como flamantes campeones continentales de la temporada. Los Rossoneri, dirigidos por Carlo Ancelotti, llegaban como máximos candidatos a quedarse con el título. Finalmente, la alegría sería para los argentinos que conducía el exitoso Carlos Bianchi.



¿Aires de revancha?Un rápido vistazo a las listas de jugadores de ambos equipos, sumada al resultado de la final de 2003, nos brindará una reflexión sencilla: los italianos esperarán el partido del domingo con más ansias que lo habitual. En total, aún cuentan con 12 protagonistas que estuvieron presentes en aquella fatídica definición con remates desde el punto del penal.
Uno fue Paolo Maldini, el símbolo milanista que recordó aquella jornada triste a FIFA.com: "Hicimos un buen partido y fuimos superiores a los argentinos, pero no lo capitalizamos en el marcador y perdimos en los penales".



El eterno defensor no es el único que mantiene la diplomacia a la hora de declarar. Cafú, por ejemplo, también evitó hablar de revancha: "No me gusta llevar el término venganza al fútbol, sólo pienso en que será lindo ganar la final independientemente quién sea el rival". Con él coincide Clarence Seedor, el holandés que falló un penal en 2003 pero que se entusiasma "con la posibilidad de vencer y conquistar un nuevo trofeo más allá de que sea Boca el que está enfrente".


Claro está que para los tifosi, de seguro, la historia será distinta. Un sentimiento que comparte Kaká, el brasileño más mimado en el equipo rossonero. "Todavía recuerdo desilusión tras haber perdido el partido. Fue un golpe duro, pero ahora tenemos la posibilidad de reencontrarnos con ese pasado y resarcirnos", confiesa a FIFA.com. Aunque agrega: "Creo que con tantos compañeros brasileños en el equipo, este partido representará también una especia de Brasil-Argentina. Realmente quiero ganar este partido...".

Testimonios de una victoria En el equipo argentino, extrañamente, sólo quedan dos sobrevivientes de aquel compromiso. Uno es Fabián Vargas, el colombiano que ocupó un lugar en el banco de suplentes y que, lamentablemente para Miguel Russo, no podrá jugar de nuevo por haber sido expulsado ante Étoile du Sahel el pasado miércoles. El colombiano era una carta de victoria para los argentinos, ya que se coronó campeón en 2003 y en 2006, cuando estaba a préstamo en el Internacional de Porto Alegre.

El que sí estuvo y volverá a decir presente es Sebastián Battaglia. El volante Xeneize tiene aún sensaciones encontradas de aquella final: "Recuerdo que tuve que patear un penal en la serie y lo fallé. Fue todo muy extraño, la desilusión de no marcar y la alegría de ganar el partido", reconoce. Sin embargo, aclara que "volvería a patear ese penal. Si estoy en una final, y tengo el balón allí, voy y lo tomo de nuevo". Aunque reconoce: "Ojalá gane Boca nuevamente, eso es lo único que nos importa".

Rodrigo Palacios :



YOKOHAMA.- Se lo ve más maduro a Rodrigo Palacio, pese a que sus amigos reconocieron que sintió el impacto Japón y que se le puso la piel de gallina cuando dio sus primeros pasos por Oriente. Los hinchas lo reclaman, le piden una foto que sacan con su propio celular. Camina por el piso 12 del hotel Sheraton Yokohama Bay, juega algún partido de PlayStation y charla con Hugo Ibarra, su compañero de habitación, pero parece más calmo en cuanto a esa autoexigencia que siempre cargó sobre su espalda. Incluso apareció distendido mientras observó desde un palco del estadio de esta ciudad la victoria de Milan, el futuro rival, por 1 a 0, ante Urawa Red Diamonds. Las sonrisas y las bromas con sus compañeros no fueron porque subestime al conjunto italiano, sino porque confía en el potencial xeneize.



"Milan es un rival especial, es un grande del mundo con una muy buena historia. Además, cuando estoy concentrado con Boca veo la liga italiana así que conozco a todos los jugadores", cuenta Palacio, quien además define a Kaká como una "superestrella internacional" y uno de sus preferidos al hablar del juego en equipo, y en este caso no se refiere al juego de la popular consola. Palacio siente que son muy exigentes, que el hincha espera que siempre haga dos goles por partido, aunque él, dentro de sus propios objetivos tiene la necesidad de sentirse decisivo en un choque definitorio como el de pasado mañana: "Ojalá me pueda regalar una gran final ante Milan.



No todos tienen la suerte de jugar un partido así", explica un futbolista que, para muchos, necesita ser más egoísta para explotar mejor sus virtudes. Con la camiseta azul y oro conquistó 6 títulos: Apertura 2005, Recopa 2005, Copa Sudamericana 2005, Clausura 2006, Recopa 2006 y Copa Libertadores 2007. "Reconozco que la Libertadores fue la que más disfruté", agrega quien sintió una rara sensación de ser titular por encima de su ídolo Guillermo Barros Schelotto, decisión que tomaron desde 2005 los DT Jorge Benítez, Alfio Basile, Ricardo La Volpe y Miguel Angel Russo.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Un lugar en la final

El choque arrancó como una final, muy disputado y difícil. Los tunecinos eran menos en los papeles, pero plantearon un partido cerrado, que le complicó la vida al equipo de Miguel Angel Russo.

Boca mostró actitud desde el primer minuto, al tiempo que algunos problemas para vincular volantes con delanteros. Sin embargo, la iniciativa fue del xeneize durante todo el partido.

Etoile se paraba muy ordenado y esperaba en su campo. A mediados del primer tiempo ya había emparejado el partido y probaba desde lejos la atención y los reflejos de Caranta. La única buena de los africanos fue un remate cruzado de Chermiti, bien contenido por el arquero dentro del área.

En la segunda mitad todo cambió, Boca se soltó, presionó mucho más y siguió buscando el ataque a pesar de estar en ventaja.

La levantada xeneize se sostuvo por la buena tarea de Vargas con la pelota, que administró con rapidez y mucho criterio, y por la movilidad de Palacio, que se mostró rápido, picante y muy despierto.

La mala noticia llegó a los 20 de la segunda etapa, cuando el colombiano Vargas levantó la pierna muy alta en plancha para disputar una pelota, el árbitro le mostró la segunda tarjeta amarilla y Boca se quedó con diez hombres.

Incluso en desventaja numérica el equipo mantuvo la supremacía y el control de la pelota. Etoile no inquietó, buscando con tiros de larga distancia como único recurso.

Cerca del final, a Alvaro González (que ingresó por Neri Cardozo) le hicieron un claro penal que el árbitro Claus Bo Larsen no cobró. Hubiera sido la oportunidad perfecta para liquidar el pleito.

Hasta el minuto 90, Boca sostuvo la ventaja con Palacio aguantando bien la pelota, haciendola circular y tocando rápido y preciso. El equipo tunecino apuró por necesidad, aunque nunca asustó.

Gran partido de Boca en el segundo tiempo, que jugará la final del Mundial de Clubes este domingo ante Milan o Urawa.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Russo: No damos nada por Hecho



Se lo nota más tranquilo a Miguel Angel Russo. Tal vez el hecho de no tener que enfrentar a Pachuca lo haya sacado un peso de encima. Hoy, luego de la práctica en el estadio Nacional de Tokio, el entrenador de Boca se mostró confiado de cara a las semifinales del próximo miércoles.
El DT, sin embargo, midió sus palabras: "Tenemos respeto por el rival, cualquiera sea el que nos toque enfrentar. Boca siempre cuenta con la marca de favorito. Eso lo tenemos que aprovechar y que no nos pese ese róutulo".
Para Russo es importante no confiarze, tal como le pasó a Pachuca: "Hay que tener cuidado porque siempre hay que considerar que en el fútbol pasan estas cosas. Nada lo damos por hecho antes de que pase".


Su futuro en Boca. El entrenador evitó referirse a su continuidad en el equipo de la Ribera, pero tampoco descartó su alejamiento. "Ahora tengo que jugar el Mundial de clubes. Después vendrá el resto. Yo estoy tranquilo y muy compenetrado en esto. Me toca permanecer callado por la importancia que tiene lo que estamos jugando".


Russo dixit
El momento de Boca. "Son situaciones importantes en la vida de un futbolista, de un entrenador. Tienen que ver con el orgullo, con la satisfacción, y después se acomodará en la historia grande que tiene este club."
El rival. "Dependemos los 90 minutos pura y exclusivamente de nosotros mismos, que es lo esencial. Ellos vienen sin presión y sin la carga con la que pueden venir Boca o Milán y eso les puede favorecer. El fútbol africano está en crecimiento".

domingo, 9 de diciembre de 2007

Russo paró un equipo tentativo para debutar en el Mundial de Clubes

Antes de los agasajos en la embajada argentina en Tokio y de las compras del plantel en el barrio Akihabara, el entrenador de Boca Juniors, Miguel Angel Russo, paró en el entrenamiento de la mañana japonesa un equipo tentativo para enfrentar a Etoile du Sahel de Túnez en la semifinal de la Copa Mundial de Clubes.En ese ensayo de fútbol realizado en el Nishigaoka Football Field, que según informó el departamento de prensa de Boca fue seguido bien de cerca por medio centenar de simpatizantes japoneses, los supuestos titulares igualaron 1-1 con un combinado de suplentes.Los once que más chances tienen de estar el miércoles desde el arranque ante el sorprendente conjunto tunecino son Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Jonatan Maidana, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Ever Banega, Fabián Vargas; Rodrigo Palacio y Martín Palermo.

La alarma se encendió cuando Morel Rodríguez debió abandonar el ensayo por una sobrecarga en el sóleo de la pierna derecha, aunque se estima que llegará en condiciones al encuentro ante Etoile du Sahel.Luego, en el mediodía nipón, plantel y cuerpo técnico fueron agasajados con una recepción de honor por el embajador argentino en Japón, Daniel Polski, tal como había ocurrido en 2000 y 2001, cuando Boca viajó al país oriental a disputar la Copa Intercontinental.

Kaká huye del término revancha en Mundial de Clubes y da ánimos a Ronaldo

YOKOHAMA, Japón (AFP) — El brasileño Kaká, la estrella del AC Milán, afirmó este domingo en el sitio Internet del club que no le gusta el término revancha de cara a una posible final del Mundial de Clubes ante Boca Juniors, que ganó al equipo italiano la final de la Intercontinental en 2003.



El Boca Juniors iniciará su participación en el Mundial de Clubes el miércoles en Tokio, en semifinales contra el equipo tunecino del Etoile du Sahel, campeón africano, mientras que AC Milán se medirá en la misma instancia un día después contra el Sepahan iraní o el Urawa Red Diamonds japonés.



"No me gusta el término 'revancha'. En 2003 ganó Boca y aquello terminó allí. Caso cerrado. Ahora hay que mirar hacia adelante", señaló Kaká.
El brasileño acababa de llegar al AC Milán cuando perdió la final de la Copa Intercontinental por penales ante Boca Juniors en 2003.
Kaka reiteró su deseo de ganar el Mundial de Clubes, que en Europa está considerado como un torneo secundario.



"Para nosotros los sudamericanos es un trofeo muy importante y debemos hacer todo lo posible por inscribir nuestros nombres en la historia del torneo y por tanto en la historia del fútbol", añadió Kaká.
El centrocampista brasileño tuvo palabras de ánimo para su compatriota y compañero en el AC Milán, Ronaldo, que viajó a Japón, pero que se ha perdido las últimas sesiones de entrenamiento al no recuperarse de la lesión y tiene difícil su participación en el Mundial de Clubes.

Perdio Pachuca

Tokio. Tuzos de Pachuca perdió hoy por mínima diferencia ante el conjunto tunecino Etoile Sportive y quedó eliminado en la primera ronda del Mundial de Clubes 2007, en un partido celebrado en el estadio Nacional de esta ciudad.
La solitaria anotación del encuentro fue obra del mediocampista ghanés Moussa Narry, quien al minuto 85 recibió fuera del área un balón y disparó de derecha, pero su tiro fue desviado por la zaga y el esférico entró pegado al poste.



El resultado deja eliminado al conjunto hidalguense, mientras que el monarca africano avanzó a semifinales, donde se medirá ante Boca Juniors de Argentina en busca del boleto a la final.
El encuentro comenzó con un ritmo lento, pero Pachuca tomó la iniciativa y tuvo la primera opción de peligro en el minuto 15 cuando el mediocampista argentino Christian Giménez cobró muy cerrado un tiro de esquina por la punta izquierda y el esférico se estrelló en el travesaño.



En el contrarremate, el volante Gabriel Caballero metió bien la cabeza, pero el arquero Aymen Balbouli estuvo atento y despejó el esférico cuando estaba a punto de rebasar la línea de gol.
Poco a poco Tuzos se fue adueñando de las acciones del encuentro, gracias a su buen toque de balón que se combinó con la actitud de Etoile, que se dedicó a esperar atrás para aprovechar el contragolpe.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Los primeros inchas



Aunque Boca ya se instaló hace algunos días en Tokio, todavía no se hizo notar demasiado esa pasión tan característica del equipo de la Ribera.
Una de las razones que explica esta curiosidad es que aún no llegaron los hinchas argentinos que alentarán el próximo miércoles -cuando su equipo salga a la cancha- y los muchos japoneses que también son fieles seguidores xeneizes que están aquí en Tokio, no tienen la misma personalidad que nuestros compatriotas. Por fortuna para ellos, son más tranquilos y apegados al respeto a las normas y al orden.


Sin embargo, un pequeño grupo se hizo notar en la tribuna del Nishigaoka Football Field, el club donde hoy se entrenaron los hombres de Russo. Con una bandera grande con los colores de Boca y con las inscripción "Made in Tigre", Gabriel Higa, Cristian Arakaki, Daniel Barbieri, Lucas Nakasone y Emilio Emori le dieron una pequeña cuota de color a la práctica xeneize.

Estos cinco simpatizantes son hombres que bien podrían pasar como orientales, pero en realidad nacieron en la Argentina. Con un acento que nada tiene que envidiarle el morocho del abasto, estos muchachos abandonaron su trabajo por un día -algo que les puede costar el puesto- alentaron los movimientos de Martín palermo, Rodrigo Palacio, Ever Banega y companía.


Boca hizo una caminata en japón

TOKIO.– La mirada se tropieza con una ciudad tecnológica, inteligente, que parece tener identidad propia. Sin embargo, con apenas una pequeña escapada más allá de esa urbe impactante de carteles luminosos, la imagen se distorsiona: calles angostas que suben y bajan y se pierden en la oscuridad de un camino zigzagueante, custodiado por árboles rojizos que le agregan encanto al recorrido. Por un momento uno se imagina que está de visita en otro lugar y no aquí, en el templo de la modernidad y el futurismo.




Mucho menos cuando esa senda desconocida se abre paso entre una lomada e irrumpe de golpe en el ameno hotel Four Seasons de Chinzan-So, la casa de Boca en esta nueva excursión por Japón. Después de 27 horas de viaje, el equipo argentino cruzó casi todo el planeta para competir por primera vez en el Mundial de Clubes. Ya había estado en Oriente jugando la Copa Europeo-Sudamericana, tres veces en los últimos seis años. Estas tierras simbolizan nostalgia y atesoran algunos de los recuerdos más maravillosos de la historia de los xeneizes.




Aquí el vigoroso músculo financiero de Real Madrid y Milan no logró contrarrestar el corazón de Boca, que se entusiasma con obtener una nueva estrella. Las experiencias anteriores le dieron a Boca cierta habilidad para superar situaciones de la naturaleza, como la rápida adaptación a un huso horario totalmente opuesto: Tokio duerme mientras Buenos Aires abre los ojos.




La ecuación es sencilla: aquí hay 12 horas más. Fue una jornada en la que el reloj pareció eterno. El plantel boquense le presentó batalla al sueño y soportó un día y medio sin dormir, acaso la mejor estrategia que aconsejan los especialistas no bien se producen estos cambios tan abruptos y es necesaria una rápida adaptación. “Llegamos cansados, al mediodía, pero la idea era no dormirse. Por eso a la tarde los muchachos [se refiere los jugadores] trotaron en la cinta del gimnasio e hicieron pileta y sauna”, dijo Marcelo Trobbiani, uno de los colaboradores de Miguel Angel Russo. Ninguno de los jugadores se asomó por el lobby del hotel; todos optaron por recluirse en las habitaciones y descansar tras un viaje agotador.




A los pocos miembros de la delegación que se percibieron, todos estaban con los párpados caídos y pesados, tratando de darle una inútil batalla al cansancio. “La planificación es profunda. Hay que acostumbrarse rápidamente a la diferencia, ya lo hicimos desde el avión, intentando no dormir en el primer tramo [Buenos Aires-París] y cambiando los horarios de las comidas”, explicó el médico del equipo José María Veiga.

 
Web Analytics